Cielos límpidos, antiguas tradiciones y un paisaje natural increíble hacen de Molinos un destino imperdible en el Valle Calchaquí.
Cielos límpidos, antiguas tradiciones y un paisaje natural increíble hacen de Molinos un destino imperdible en el Valle Calchaquí.
Este pequeño pueblo salteño, al igual que otros como como Iruya o Cachi, parece haberse detenido en el tiempo, y aún conserva su aire colonial, sencillo y pintoresco. Por eso, Molinos deja fascinado a quien lo visita. Plaza Avenida principal
La iglesia de Molinos, en honor a este santo, fue declarada Monumento Histórico Nacional. Es de arquitectura netamente colonial, de aspecto austero, y se mantiene muy bien conservada. En ella se evidencian indicios muy arraigados de la arquitectura de Cuzco. Allí se...
Al frente de la iglesia se encuentra la casa histórica del ex gobernador Nicolás Severo de Isasmendi, hoy convertida en el Hotel Hacienda de Molinos.