Para llegar a Ponce desde San Juan, hay que ir por autopista, pasando por Caguas y Cayey, mientras se disfruta del exuberante paisaje de la isla. Todo alrededor tiene un intenso color verde, y de vez en cuanto, una mancha rojiza indica que allí crece un flamboyan, el árbol nacional puertorriqueño. Poco a poco el paisaje va cambiando, hasta que al llegar al sur de la isla la vegetación cambia radicalmente, desaparecen los árboles y se distinguen los contornos de unas colinas verdes y redondeadas que llegan casi hasta el mar. No es recomendable abandonar la autopista en Salinas, porque la ruta no va junto al mar y no tiene ningún atractivo interesante.